Galicia fue durante décadas una de las regiones de España con mayor emigración hacia Europa occidental. Aunque Suiza, Alemania y Francia concentraron el mayor número de gallegos, los Países Bajos fueron también un destino habitual, especialmente para trabajadores que buscaban empleos industriales en ciudades como Ámsterdam, Rotterdam, Eindhoven o Tilburg.
Décadas después, hijos, nietos y demás familiares, se encuentran con herencias que afectan a bienes y derechos situados en los Países Bajos. Lo que hace que este tipo de herencias sean relativamente habituales en la comunidad. Pero que no dejan de ser herencias que van un poco más allá de las sucesiones habituales.
Una de las principales dificultades en estas herencias es obtener información básica sobre el causante, desde su domicilio hasta los bancos con los que operaba, así como la existencia o no de testamento, y los bienes o activos que pudiera tener. Localizar y contrastar estos datos requiere contactar con organismos neerlandeses, cruzar información entre registros de distintos países e, incluso en ocasiones, acudir a bases de datos especializadas.
Obtener un certificado de defunción de los Países Bajos puede resultar igual de complicado. A diferencia de España, el registro civil se encuentra completamente descentralizado, siendo los propios ayuntamientos (gemeente) los que expiden dichos certificados. Cada municipio gestiona su registro, lo que significa que es necesario identificar correctamente el lugar de fallecimiento, así como el lugar de inscripción del mismo, a lo que se suma la dificultad de solicitarlo de no residir en el país. A su vez, otros documentos necesarios pueden tener que ser apostillados. Como nota positiva, muchos ayuntamientos expiden ya el certificado en formato plurilingüe, incorporando la traducción al castellano en el propio documento y ahorrando trámites.
Estos trámites pueden parecer simples, pero en ocasiones pueden necesitarse semanas de gestión, en función de los datos que se tengan del causante.
Coordinarse con notarías neerlandesas también es necesario para poder tramitar la herencia, puesto que verifican la existencia de testamento en el país, y en ocasiones son las encargadas de custodiar el remanente de las herencias.
En estos casos, la experiencia ante este tipo de sucesiones permite gestionar la herencia desde España, sin necesidad de desplazarse, adelantándose a los contratiempos. Contacta con Bonome Abogados para acompañarte en todo el proceso.